Mi YO Ambiental

 Mi nombre es Miriam Moreno Maqueda nací en El Viso del Alcor, un pueblo de la ciudad de Sevilla (Andalucía, España).

Mi educación siempre se ha basado en una educación en valores. He recibido mucho cariño de mis padres y siempre me he sentido muy especial, sobre todo el día de mi cumpleaños.  

De pequeña siempre he estado al lado de mi madre ya que mi padre trabajaba muchas horas en el bar de mis abuelos. Mi madre se dedicaba a cuidar de mi infancia. Muy pocas veces me han tenido que cuidar exclusivamente mis abuelos, aunque no había un día que no los visitáramos ya que mis abuelos maternos también trabajaban en un bar propio.  

 

            No he asistido a una escuela infantil, siempre ayudaba a mi madre con las tareas del hogar e íbamos juntas de compras, esto recuerdo que me gustaba mucho. En mi pueblo existen muchos comercios locales de los cuales siempre hemos consumido alimentos de ellos, es decir, no íbamos a la ciudad a comprar, todo lo consumíamos del mismo pueblo. De hecho, mi madre no tiene carnet de conducir y siempre hemos ido de compras andando. Recuerdo que tenía un carro para ir de compras que me encantaba llevarlo. 

 

            Mi abuelo materno trabajó en Sevilla cuando era joven y sabia hablar inglés, así que siempre que tenía una prueba o examen de ingles me iba con él a que me ayudara a estudiar. Sacaba muy buenas notas y el presumía con sus amigos.

            

            Mis abuelos paternos tienen un campo donde hay plantados naranjos, limoneros y un níspero. En la parte de atrás, en mi infancia tenían gallinas que ponían muchos huevos. Mi abuelo paterno antes de tener el bar vendía huevos de su granja en la ciudad de Sevilla y en los comercios de nuestro pueblo.
Antes me gustaba mucho recoger los frutos de los árboles con mi abuelo para luego consumirlos, hoy día seguimos consumiendo de esos árboles. Aunque el campo ha cambiado un poco, ya no hay gallinas si no una piscina y un porche para disfrutar en familia. 

 

            Cuando nos íbamos de vacaciones, siempre era dentro de Andalucía a algún lugar que tuviera playa. Nos levantábamos por la mañana temprano e íbamos al mercado de abastos a comprar la comida para ese mismo día. Lo que más me gustaba era que íbamos con mis abuelos, mis primas y mis tíos. Siempre que íbamos a los mercados mis primas y yo jugábamos como si fueran nuestros y nos dedicábamos a vender los productos. 

 

 

            En mi adolescencia, comencé a consumir más fuera de mi pueblo. La ropa me gustaba más la de tiendas como Zara que las de mi pueblo. También abrieron un Mercadona, lo cual, consumimos mucho de allí aunque seguimos comprando en comercios locales e incluso los huevos los compramos de una granja.

            Cuando estaba en el instituto, hubo un profesor que nos explicó la importancia de reciclar. Recuerdo como se lo explicaba a mi madre y comenzamos a separar plásticos de orgánicos, pero en los contendores que había cerca de mi casa no existían contendores de plástico, lo cual, fue un poco en valde. Hoy día existen muchos tipos de contenedores, y en algunos puntos del pueblo tenemos corazones que hacen de contenedor de tapones de plástico. También tenemos servicio de recogida de muebles a domicilio y un punto limpio.

Cuando era pequeña recuerdo a mi pueblo como un pueblo limpio, pero hoy día puedo afirmarlo con seguridad que lo que no falta aquí es limpieza.

 

            Los árboles de Navidad no los compramos de plástico, si no que colaboramos con un vivero donde sus trabajadores son personas con discapacidad y compramos olivos pequeños como árbol de Navidad. Cuando termina la Navidad si no tenemos donde plantarlos los devolvemos a su vivero. 



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